.
Cada cambio de temperatura me revuelve y me desorienta. Cada cambio de lugar no tan sólo me equivoca, me pierde y me extravía, sino que se bebe mis horas y empaqueta mis ideas. Será por eso que entre excusas y razones estos días no alcanzo a encontrar el tiempo para las nanas nocturnas de este rincón naranja demasiado acostumbrado a Madrid.
Pero tratando de no caer en el abandono vacacional hoy he robado para vosotros una historia sobre caritas de tonto y sonrisas avergonzadas, esperando que una vez más cada uno podamos escribir el final de nuestras propias historias.
.
Pero tratando de no caer en el abandono vacacional hoy he robado para vosotros una historia sobre caritas de tonto y sonrisas avergonzadas, esperando que una vez más cada uno podamos escribir el final de nuestras propias historias.
.





