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martes, 19 de mayo de 2009

Al otro lado del cristal

martes, 19 de mayo de 2009
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Es injusto que siempre que acabo de trazar los mapas con los que salir huyendo, empiece a sonar el despertador...



"Quiero volar, lejos de aquí escapar.
Dime, mi bien, quién me llorará
si me dan alas y echo a volar.

Quiero dormir, no quiero despertar,
quiero ser la lluvia al otro lado del cristal,
quizás alguien me espere en la oscuridad"


Caperucita. Ismael Serrano
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jueves, 8 de enero de 2009

Eternal sunshine of the spotless mind

jueves, 8 de enero de 2009
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Joel: Hola.

Clementine: Hola. Creía que no volverías a dar la cara. Pensé que te sentirías humillado, al fin y al cabo saliste huyendo.

Joel: Necesitaba verte y… me gustaría invitarte a salir.

Clementine: Estás casado.

Joel: Aún no, no estoy casado. No, no lo estoy.

Clementine: Pues tío, te lo diré sin rodeos: salgo muy cara. De modo que no pasaré con pies de plomo por tu matrimonio o por la relación que tengas. Si quieres estar conmigo será conmigo.

Joel: Vale.

Clementine: Muchos hombres creen que soy un concepto, o que quizás les complemento, o que voy a darles vida. Sólo soy una mujer jodida que busca su paz de espíritu, no me asignes la tuya.




[Tiempo después]


Joel: Recuerdo muy bien ese discurso.

Clementine: Te tenía fichado, eh?

Joel: Tenías fichada a la raza humana.

Clementine: Es posible.

Joel: Seguía creyendo que me salvarías la vida, incluso después de eso.

Clementine: Lo sé.



Porque todos hemos creído que llegaría alguien a salvarnos del día a día, que haría que nuestros labios no supieran nada más que sonreir, que llenaría las tardes de cafés infinitos y las noches de cohetes de feria.

Porque todos nos hemos desengañado, hemos tirado la inocencia por el retrete y hemos salido corriendo sin ninguna dirección para volver de nuevo con una venda en los ojos, que nos permita seguir ciegos de esperanza al menos un ratito más.
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miércoles, 3 de diciembre de 2008

Mátame, mátame mucho

miércoles, 3 de diciembre de 2008
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“And all men kill the thing they love.
By all let this be heard,
Some do it with a bitter look,
Some with a flattering word,
The coward does it with a kiss,
The brave man with a sword!”




Extracto de la Balada de la cárcel de Reading. Oscar Wilde


Decía el gran Oscar Wilde que el hombre acaba por matar todo lo que ama, y no le faltaba razón, pero lo que olvidó añadir es que cuando no lo hace acaba muriendo por ello.

Todo lo que nos cala nos debilita, para bien o para mal. La vulnerabilidad abre las puertas más profundas del alma, nos arranca la piel para mostrarnos mejor, pero nos deja expuestos y frágiles, dispuestos a hacernos añicos con el próximo soplo del viento. ¿Pero qué sería de nosotros si siempre nos quedásemos ocultos a la sombra de nuestros escudos? Pues una vez más saldríamos ilesos. Pero ilesos y vacíos.

Así que a fin de cuentas todo es matar o morir. Víctima o verdugo, no quedaron más papeles en esta tragicomedia. Y mientras representemos por igual ambos roles seguiremos en pie, sufriendo a veces, hiriendo el resto, intentando una vez más mantener el equilibrio.

Qué injustas son algunas verdades, saber que apuñalamos aquello que queremos, y eso tan sólo cuando reunimos el valor para traicionar con puñales, porque más triste aún es matar huyendo, sin anestesia ni perdones. Pero no me juzgues por las veces que estuve en el bando equivocado, sólo era para compensar las veces que morí desangrada mientras tú salías corriendo.


martes, 25 de noviembre de 2008

Modales fingidos

martes, 25 de noviembre de 2008
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¡No mires para otro lado! Si no es mucha molestia, claro. Me gusta que me mires cuando te hablo. Aunque sólo tengas para mí un par de ojos ciegos y marchitos.

Hoy tengo que decirte que te has equivocado, que mantener la cabeza alta, no es lo mismo que mantener la dignidad. A ti que te cegó tu propia intolerancia hasta que ya no supiste ver el afecto de quienes te rodeaban. Y ahora ¿con qué lo pagas? Perdona que te diga, pero los bancos no pueden ingresar perdones (no sé si te habrás percatado…). Pero no te preocupes, que ya sé lo que viene ahora. Una vez más te darás la vuelta, te alejarás corriendo y volverás a contar por ahí que la culpa fue de los demás.

Aléjate cuanto quieras, llora, rásgate las vestiduras, finge que eres leal, disfrázate de lo que nadie espera de ti… Haz lo que quieras, porque antes o después la vida te pagará con tu propia moneda y entenderás lo que significan mis palabras.

Qué triste ha de ser despertarse un día y verse los pies y las manos atadas a los malos sentimientos.

En fin… suerte en la vida.