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viernes, 6 de marzo de 2009

Nitroglicerina en los bolsillos

viernes, 6 de marzo de 2009
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Tengo mil disparos en la frente,
la cabeza llena de metal,
pólvora que corre por mi mente,
T.N.T. a punto de explotar.

La pistola que sigue buscando
blancos a los que pueda llegar,
autopistas para la metralla,
olas de disparos a matar.

Apuntando al corazón, corazón...
Apuntando al corazón, corazón...

[...]


Fuego al corazón. Niños mutantes.




Sabes lo que pasa cuando se juega con fuego, ¿verdad?
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martes, 13 de enero de 2009

Jugar al azar

martes, 13 de enero de 2009
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"Aquel que dijo que más vale tener suerte que talento, conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte, asusta pensar cuántas cosas escapan a nuestro control.

En un partido hay momentos en que la pelota golpea con el borde de la red, y durante una fracción de segundo puede seguir hacia delante o hacia detrás. Con un poco de suerte sigue hacia delante y ganas, o no lo hace y pierdes."


Introducción de la película Match Point




Así que tira los dados que hoy es martes y trece y me apetece jugarme hasta la piel... sobre todo porque sé que tengo todas las de perder.
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lunes, 3 de noviembre de 2008

El equilibrio es imposible

lunes, 3 de noviembre de 2008
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¿Dónde está el camino de baldosas amarillas? ¿Dónde la tierra de Oz? ¿Dónde queda ese lugar donde para regresar a casa sólo hace falta un golpe de tacón?

Si los caminos estuvieran marcados de brillantes colores quizá no estaríamos tan perdidos. O tal vez si, puede que este afán por ver los terrenos inexplorados nos hubiera llevado lejos de los senderos definidos. Ver más allá tiene un precio, lo complicado es calibrar si seremos capaces de pagarlo.

Entretanto aquí seguimos, caminando en círculos, afilando los colmillos por si encontramos una buena presa en el camino. O una presa de cualquier tipo, ya sabemos que el hambre distorsiona los sentidos. Intentando mantener el tipo mientras seguimos subidos en la cuerda floja, apretando las rodillas, porque en alta mar no hay redes ni salvavidas que eviten que te partas la crisma. Bueno, quizás tengas suerte y te rescate algún petrolero… aunque no sé que es peor.

Siempre eligiendo entre apostar y una casa caliente… Y yo me estoy muriendo de frío. Y tú también. Pero en fin... sigamos jugando, que es gratis y hay crisis.