Mostrando entradas con la etiqueta noche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta noche. Mostrar todas las entradas

jueves, 27 de mayo de 2010

El tacto de tu calma

jueves, 27 de mayo de 2010
.

Te veo sentado en el borde de la cama y comienzo a deslizarme entre las sábanas camino de tu espalda. Te rodeo con las piernas, te enredo con mis brazos las costillas y te pido que me toques algo triste como aquella madrugada invernal. Tú empiezas a buscar los acordes adecuados para diluir la melancolía de esta noche, para templarme el alma una vez más, y yo… yo sólo puedo acercarme más a ti, clavar mi mejilla en tus dorsales y dejar que el corazón me resbale hasta los pies.

Me veo sentada al borde de la cama y comienzo a darme cuenta de que estoy abriendo los ojos y que no estás, que el olor que tan bien conozco debe estar durmiendo a nueve manzanas de aquí, ajeno a los relámpagos que hacen que aúlle mi piel de loba herida. Así que en lugar de lamerme las llagas y olvidar, dejo a un lado los instintos animales de supervivencia y busco astillas y fuego en el cajón del recuerdo hasta convertirlas en las llamas que esta noche me consumen.

Me veo y te veo, sentados cada uno al borde de estas camas que son abismos, sucumbiendo a la soledad de esa pequeña distancia que se hace eterna cuando mis mejillas necesitan un lugar donde apoyarse, cuando no aparecen las manos que las sequen, cuando tu boca no puede beberse los jirones de tristeza de mi alma, cuando cada poro de mi piel clama por el tacto de tu calma.
.

jueves, 16 de abril de 2009

La noche debilita los corazones

jueves, 16 de abril de 2009
.
"Allí donde radican nuestras debilidades van a extraviarse nuestras exaltaciones."

Friedrich Nietzsche




Muchas veces pienso que no tengo nada que decir, que no hay nada que escribir, ni que robar, ni que plagiar… Pero la mayor parte de esas noches acabo cayendo en las redes que me tienden las teclas de este viejo ordenador y de pronto parece que siempre hay algo que quedó por contar.

Son esas cosas que nacen y mueren a la luz de flexo y que en un instante de exhibicionismo se cuelan entre el naranja y el negro de tu pantalla. Son los textos que sin saber como ni por qué en la oscuridad cobran la vida de las que la mañana los privó. Son las canciones que suenan distintas a partir de medianoche, que cambian gritos por susurros en los que estallar.

Será que como decía Ismael Serrano “la noche debilita los corazones” y al mío no le queda más remedio que dejar de hacerse el muerto y empezar a sacudir las letras para matar el tiempo y los secretos.
.

martes, 14 de abril de 2009

Aforo completo

martes, 14 de abril de 2009
.
Mire usted por donde esta noche no queda ni medio hueco en el Edén...
.

sábado, 11 de abril de 2009

Puntos cardinales

sábado, 11 de abril de 2009
.
Decía Goethe que todos los días deberíamos oír un poco de música, leer una buena poesía, contemplar un cuadro hermoso y si es posible, decir algunas palabras sensatas. Así que para seguir sus instrucciones vete eligiendo las canciones y algo bonito que mirar, que yo robo el poema y elijo el vino con el que regar esas palabras sensatas que sólo empiezan a brotar cuando el sol se marcha.

Si te unes al plan yo te prometo que mañana no tengo que madrugar…




“Agua en la noche, serpiente indecisa
silbo menor y rumbo ignorado:
¿Qué día nieve, qué día mar? Dime.
¿Qué día nube, eco
de ti y cauce seco? Dime.

—No lo diré: entre tus labios me tienes,
beso te doy, pero no claridades.
Que compasiones nocturnas te basten
y lo demás a las sombras
déjaselo, porque yo he sido hecha
para la sed de los labios que nunca preguntan.”


Pedro Salinas, 1923
.

viernes, 27 de marzo de 2009

Luna nueva

viernes, 27 de marzo de 2009
.
Supongo que hay noches tan oscuras que hasta la luna huye de la ciudad...



"Estoy intentado encontrar las palabras
que te cuenten lo que me pasa
cada vez que lo escucho.

Cuando las encuentre serán todas tuyas
casi como yo, casi como yo...

Impotencia, ansiedad, melancolía
enojo, desconcierto, deseo, intensidad
me pasé el día sintiendo los aeropuertos.

Estoy intentado encontrar las palabras..."


Ansiedad. Los Piratas
.

jueves, 5 de marzo de 2009

Cuidado con lo que deseas

jueves, 5 de marzo de 2009
.
“Y pensar que yo sólo quería que desaparecieras… Te condené a un olvido que sólo resultó ser un doble fondo en las maletas de este viaje. Hoy leo lo que escribía hace un año y no me reconozco, o mejor aún, no te reconozco. He recompuesto el vacío que dejamos entre sangrías y palabras calmas y ha salido algo bonito, dulce, y sobretodo reparador.

Puede ser que a veces el esfuerzo compense lo que el azar no te da, y reconvierta las viejas heridas en una primavera anticipada, justo en el momento adecuado. Fuiste el espejo en el que vi la destrucción que estaba provocando y a la vez la palabra sensata que me ayudó a parar aquello. Desee que te perdieras y volviste para encontrarme cual bote de rescate en mitad de la tragedia.

Tirita en tiempos revueltos. Vino dulce y sabor a sal, gracias por obligarme a esperar que el tiempo equilibrara la balanza a la que volvimos loca un 29 de febrero cualquiera.”




No hace ni un mes que te escribía esto, que la libreta de mi bolso me pedía a gritos que hablara de ti, que pusiera palabras al trabajo bien hecho, al esfuerzo con resultados. Pero se te ocurrió volver a las andadas, descolocarme en un instante… y ahora ya no sé que pensar.

Puede que fuera el alcohol, o un descuido, o simplemente un juego, pero fuera cual fuera resultó peligroso e inoportuno. Siempre habrá categorías en las que nosotros no podremos jugar porque tenemos todas las cartas para salir heridos. Así que una vez más me quedo viéndolas venir, esquivando los imprevistos, susurrándote al oído: cuidado con lo que deseas.
.

viernes, 6 de febrero de 2009

Fotogramas

viernes, 6 de febrero de 2009
.
Como yonkis de las palabras, inventando necesidades, buscando coartadas para querer siempre un poco más...

Hemos confundido el día con la noche buscando el filtro que convirtió en película nuestros deseos, perdiendo a la realidad de vista cuando se fugó con otra más guapa. Y dando otra vuelta de tuerca para olvidar entre el mareo si somos el reflejo, o la distorsión de aquel personaje con pantalones de campana. Revolviendo apariencias y verdades para no tener que llegar nunca a puerto, para mecernos siempre al ritmo del mar.

Desprovistos de coherencias, inundados de gestos, reencontrando en la sencillez de una pantalla lo que hasta hoy ni sabíamos que buscabamos.



"¿Se ha dado cuenta? Nos pasamos la vida besándonos... Creo que el apretón de manos se inventó para probar que no se llevaban armas, que no había enemistad. Pero a nosotros no nos basta, tenemos que demostrar que nos queremos. Mon cherie, my darling, mi amor, eres maravillosa... Necesitamos decírnoslo."

La noche americana. François Truffeaut
.

jueves, 22 de enero de 2009

El coro de las dalias muertas

jueves, 22 de enero de 2009
.
No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas.
Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan
y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas
al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros.

No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Hay un muerto en el cementerio más lejano
que se queja tres años
porque tiene un paisaje seco en la rodilla;
y el niño que enterraron esta mañana lloraba tanto
que hubo necesidad de llamar a los perros para que callase.

No es sueño la vida. ¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta!
Nos caemos por las escaleras para comer la tierra húmeda
o subimos al filo de la nieve con el coro de las dalias muertas.
Pero no hay olvido, ni sueño:
carne viva. Los besos atan las bocas
en una maraña de venas recientes
y al que le duele su dolor le dolerá sin descanso
y al que teme la muerte la llevará sobre sus hombros.

Un día
los caballos vivirán en las tabernas
y las hormigas furiosas
atacarán los cielos amarillos que se refugian en los ojos de las vacas.

Otro día
veremos la resurrección de las mariposas disecadas
y aún andando por un paisaje de esponjas grises y barcos mudos
veremos brillar nuestro anillo y manar rosas de nuestra lengua.
¡Alerta! ¡Alerta! ¡Alerta!
A los que guardan todavía huellas de zarpa y aguacero,
a aquel muchacho que llora porque no sabe la invención del puente
o a aquel muerto que ya no tiene más que la cabeza y un zapato,
hay que llevarlos al muro donde iguanas y sierpes esperan,
donde espera la dentadura del oso,
donde espera la mano momificada del niño
y la piel del camello se eriza con un violento escalofrío azul.

No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Pero si alguien cierra los ojos,
¡azotadlo, hijos míos, azotadlo!

Haya un panorama de ojos abiertos
y amargas llagas encendidas.

No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie.
Ya lo he dicho.
No duerme nadie.
Pero si alguien tiene por la noche exceso de musgo en las sienes,
abrid los escotillones para que vea bajo la luna
las copas falsas, el veneno y la calavera de los teatros.

Ciudad sin sueño. Federico García Lorca




En los tiempos en los que hasta las verdades absolutas se han vuelto efímeras y falsas no queda tiempo para dormir (a soñar ya ni me atrevo) hay que consumir, volcar nuestras ideas en una bolsa de papel al más puro estilo americano, y rellenarnos de prejuicios, cual pavo el día de Navidad.

Aquí la culpa se cura con Prozac y el cansancio con cafeína, los perdones se escriben en código Morse, no vaya a ser que alguien note que somos humanos. Y yo... yo me ahogo entre tanta agua embotellada... así que una vez más acabo la partida con el mundo corriendo en círculos cuadrados, buscando sucedáneos de sangre que chupar, escogiendo un punto del mapa al que huir de mi sombra y de esta maldita desgana con la que hemos envenado nuestras palabras.
.

miércoles, 14 de enero de 2009

En ese instante eléctrico

miércoles, 14 de enero de 2009
.
"Me gusta soñar con mis planes,
me gusta más que dormir.
Tramándolos mientras descansas,
soñando en canciones que haré para ti."



Y así con otra canción revoloteando en la cabeza me largo a mi iglú en busca de una fecha para los planes cien veces postergados. Deleitándome en la espera. Viviendo entre las sábanas los días que todavía no han tomado forma propia. Moldeando el mundo a mi antojo en ese instante eléctrico en el que todo me pertenece...
.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Ganado de viernes

sábado, 20 de diciembre de 2008
.
La música alta y unas cuantas copas de más y volvemos a ser carne de cañón. Buscamos un objetivo entre caras desconocidas siguiendo los patrones de la selección natural (como buenos animales de compañía que somos…) para volver a casa con un trozo de carne como trofeo.

Y luego… nada más. A volver a contar los días que quedan hasta el próximo fin de semana, a sobrevivir con las migajas que el amor se dejó por el camino.




Sobreviviré en casas de cantos, comeré de la ilusión,
me vestiré de versos, de palabras, me buscaré en cada flor.
Como mariposa que de gusano pasa al reino del color.
Esperaré sentado, como siempre he esperado,
el último verso, que destruya mi escenario.

Me he alquilado unas retinas para ver lo que me queda
en esta vida de mentiras, y tengo en casa golondrinas
que me cuentan que me esperas sentada en la orilla.
Esperaré sentado, como siempre he esperado,
el último verso que destruya mi escenario.


El último verso. Carlos Chaouen

jueves, 18 de diciembre de 2008

Los desgarros del insomne

jueves, 18 de diciembre de 2008
.
Otra noche que veo pasar las cuatro por mi reloj. Buscando el sueño entre los rincones más oscuros de mi habitación, he hallado a cambio tan sólo polvo y otra dosis de impaciencia.

He intentando mantener a raya los remolinos que el insomnio crea en mi cabeza, pero no consigo más que alimentar con leña verde las hogueras que me rodean. Y entre tanto humo, poco fuego y más problemas.

Y es que entre tanta arena que cae de los relojes uno confunde lo propio con lo empático, y acaba por no saber si el dolor es el de su piel lacerada o el del hombro que sangra junto al suyo. Así que hoy mi corazón ha decidido encabritarse por cuatro dolores ajenos, por cuatro punzadas que no puedo curar.

Pero en lugar de huir bajo las mantas y hacer como que puedo dormir a esta cabeza loca sólo se le ha ocurrido vestir las pieles de los animales heridos y sembrar palabras en retazos de papeles que mañana por la mañana acabarán en la basura mientras busco el maquillaje para tapar la ojeras.

Puede que no haya sido suficientemente buena como lazo, que dejara sin amarrar todos los botes a este puerto, pero no me he vuelto sorda, ni ciega, ni desatenta, sigo aquí, al lado de las paredes, esperando que por una vez alguien venga a buscarme a mí, a amarrarme a las cosas que merecen la pena. Esperando para poder dar todo lo que llevo dentro antes de que se derrame entre aviones y desiertos.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Con nocturnidad y alevosía

miércoles, 19 de noviembre de 2008
.
Puede que no te faltara razón cuando decías que me gusta hacer cosas de noche. No sé que tendrá la bombilla de mi flexo que me resulta más inspiradora que cualquier rayo de sol.

Leer, escribir, desgastar los cascos de tanto escuchar música, hablar durante horas por teléfono, todo cambia de color si tiene el reflejo del cielo negro sobre mi cabeza. Todo sabe un poco mejor, un poco más auténtico.

Además parece que en la noche nuestra parte más oscura se ve disimulada, se escapa para correr entre las sombras de las farolas, se lleva nuestras corazas y nos deja desnudos en los portales. Temblando un poco, silbando el viento de los días de octubre. Siempre un poco más cerca de la mañana que aquellos a los que sus despertadores acostaron hace horas.

Es posible, que todos se equivocaran y el día comience con el ocaso. ¿Por qué no?