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viernes, 27 de noviembre de 2009

Still forget the breeze

viernes, 27 de noviembre de 2009
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“¿Nunca has visto un corazón? Parece un puño empapado en sangre.”

Closer. Mike Nichols




Ni más, ni menos.

Puede que si dejamos al margen la parafernalia y las buenas palabras todo parezca más sucio, más vulgar. Pero qué vamos a hacerle si no quedan velos que correr, ni batallas que librar, si hasta volvimos a escribir la segunda parte de The blower’s daughter, y todo se quedó igual.

Si algunas canciones ya sólo suenan como el cristal de bohemia al estrellarse contra el suelo, como mi fe en ti, desparramada por doquier. Como la nada rebotando en el vacío. La silenciosa decepción de haber perdido una parte de mí para siempre. Y la inevitable seguridad de saber que aun así se puede vivir, y ser feliz.



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viernes, 30 de octubre de 2009

Under construction

viernes, 30 de octubre de 2009
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Catarsis es encontrar un pozo en un desierto.

Es el alcohol derramándose sobre las heridas.

Es darse cuenta de que los silencios también son música.

La catarsis es reír a carcajadas.

Es volver a poner esa canción.

Sentir que ya no me importas y que no duela.

Es abrir un libro por la página adecuada.

Cerrar una puerta en el momento oportuno.

Catarsis es darle la vuelta a los ojos para mirarse por dentro.

Y que no haya tormenta.

Y que no vaya a haberla.

Es que vuelva a sonar el teléfono de madrugada incendiando la distancia.

Es unir los pedazos.

La catarsis es ponerse una venda y ver. De nuevo. Lo nuevo. Vaciarse con la certeza de saber que no hay más abismos que los que decides no saltar.


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miércoles, 22 de abril de 2009

King's solitude

miércoles, 22 de abril de 2009
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"Me había percatado de la diferencia entre mi persona y los seres humanos desde muy temprano. Pero pensaba: primero conoce a un centenar de hombres y seguramente encontrarás al ser humano que buscas. Luego pensé: lo encontrarás si buscas entre mil. Y por último: habrá de aparecer, aunque sea entre decenas de miles de personas. Finalmente llegué a la conclusión de que la naturaleza es infinitamente más pobre de lo que yo pensaba, y que debo soportar la soledad del rey con dignidad y resignación".

Arthur Schopenhauer




¿Cuántas veces nos sentimos infinitamente alejados de los demás? ¿Cuál es la medida que nos distancia del exterior? ¿Cuántas frases se pierden de mi boca a tus oídos? ¿Con qué calibramos nuestras discrepancias? ¿Cuántas cosas tienes guardadas en ese rincón del pecho donde no cabe nadie más que tú?

¿Cómo? ¿Cuáles? ¿Cuántas?

¿Tantas?
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miércoles, 18 de febrero de 2009

Fuera de contexto

miércoles, 18 de febrero de 2009
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Léeme, pero no te imagines medias verdades escondidas entre frases sin sentido. Porque muchas veces no deletreo sino la palabra absurdo una y otra vez, o elijo textos viejos que ya no son más que polvo en los estantes, o imagino y pongo colores que no existen en las páginas en blanco.

Así que será mejor que no me saques de contexto, que si tienes dudas levantes la mano cual alumno aplicado, que ya negociaremos tú y yo las respuestas. Y es que aunque creas que no, todo es mucho más sencillo de lo que pudiera parecer… y sino atrévete a poner entre interrogaciones el grito en el cielo, no vaya a ser que no me conozcas tanto como crees y acabemos por pensar que uno dijo u otro hizo, o volvió y borró la historia de las cosas que no digo.

No pienses tanto y háblame a los ojos porque estas letras nunca fueron verdades disfrazadas, ni espejo roto, ni cuaderno de bitácora, sólo son lo que quedó del reflejo deformado de pasiones trituradas en atardeceres rojos.



Simplifiquemos la historia, que hablando... se entiende la gente.
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jueves, 15 de enero de 2009

Onomatopéyica

jueves, 15 de enero de 2009
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¡Puaj! ¡Ouch! ¡Pufff! ¡Ah! ¡Bang! ¡Ey! ¡Arggg! ¡Paf! ¡Shhh! ¡Ñaaa! ¡Grrr! ¡Crak! ¡Psss! ¡Oh! ¡Zas! ¡Glup! ¡Ay! ¡Boom! ¡Plof! ¡Chis! ¡Fru! ¡Pow! ¡Zwapp! ¡Pum! ¡Zzzz!

Hoy las palabras se me han atravesado en la garganta y sólo han quedado sonidos guturales que sabían a fracaso y ansiedad. Lo siento, pero es que hay días que no me quedan ganas mas que para mirarme dentro y gritar de miedo. Todavía tengo que aprender a preguntar si hay alguien dispuesto a escuchar.
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martes, 25 de noviembre de 2008

Modales fingidos

martes, 25 de noviembre de 2008
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¡No mires para otro lado! Si no es mucha molestia, claro. Me gusta que me mires cuando te hablo. Aunque sólo tengas para mí un par de ojos ciegos y marchitos.

Hoy tengo que decirte que te has equivocado, que mantener la cabeza alta, no es lo mismo que mantener la dignidad. A ti que te cegó tu propia intolerancia hasta que ya no supiste ver el afecto de quienes te rodeaban. Y ahora ¿con qué lo pagas? Perdona que te diga, pero los bancos no pueden ingresar perdones (no sé si te habrás percatado…). Pero no te preocupes, que ya sé lo que viene ahora. Una vez más te darás la vuelta, te alejarás corriendo y volverás a contar por ahí que la culpa fue de los demás.

Aléjate cuanto quieras, llora, rásgate las vestiduras, finge que eres leal, disfrázate de lo que nadie espera de ti… Haz lo que quieras, porque antes o después la vida te pagará con tu propia moneda y entenderás lo que significan mis palabras.

Qué triste ha de ser despertarse un día y verse los pies y las manos atadas a los malos sentimientos.

En fin… suerte en la vida.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Óyeme con los ojos negros

sábado, 8 de noviembre de 2008
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No te engañes, siempre habrá preguntas indiscretas y malas formas de sacar un tema. No me engaño, quizás tampoco encontraste una manera mejor.

Pero es que entre cervezas y confusiones me asusta que no encuentres mis verdades, aunque me aterra aún más no entender tus preguntas y que busques respuestas en las miradas ajenas. Así que mírame a los ojos y escucha cada palabra que nunca te diré. Porque no doy para más que para esta telepatía en código Morse.

Al final parece que lo que falló es que deberíamos haber aprendido a comunicarnos antes de aprender a herirnos. Y hablo en primera persona antes que en plural. Podré ser muda, pero todavía no estoy ciega.

Lo peor de todo esto es que, yo pretendo que me intuyas y tú te empeñas en que te grite mis pecados. Pero sabes que después de todo soy una optimista incorregible, así que creo que aprenderemos a entendernos, a quitarnos las vendas de los ojos y los labios y a querernos mejor.

Quizás no estuviera rara, quizás solamente estuviera equivocada.




“Explotaron las bolas de cristal y al futuro se lo olvidó andar,
y no te has enterado que esta vida no se puede rebobinar.
¿Cuántos cuellos se han roto al mirar atrás?
¿Cuánta ropa tendida cayó al mar?
Y tú en el aeropuerto preguntando: ¿Salen vuelos a Nunca Jamás?”

Luis Ramiro


miércoles, 22 de octubre de 2008

Desacuerdos bilaterales

miércoles, 22 de octubre de 2008
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Como dos personas que se cruzan en la calle y cambian de dirección a la vez para evitar chocarse. Una y otra vez, hasta que alguno decide quedarse quieto. Así estamos siempre, encontrándonos en pasillos demasiado estrechos.

Hemos quedado en llevarnos bien, mientras cruzábamos los dedos en la espalda. Afilando siempre los cuchillos, porque no hay treguas para los amores imposibles. Quizá deberíamos pedir el divorcio. En el reparto de bienes me quedo Madrid, tú quédate mi orgullo.

Mientras puedes seguir ahí plantado con tus grises paredes y tus aulas cansadas, esperando noticias de mi abogado, viendo acabar una tormenta más mientras yo salgo corriendo. Corriendo, corriendo, corriendo… corriendo otra vez hacia ti.

Puedes quedarte esta noche, pero no prepares café, hoy solo vamos a dormir.