Mostrando entradas con la etiqueta soñar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soñar. Mostrar todas las entradas

lunes, 14 de junio de 2010

Nuestro hombre en La Habana

lunes, 14 de junio de 2010
.
[...]

- Le puedo dar un certificado médico –dijo el doctor Hasselbacher.

- ¿Usted nunca se preocupa por nada?

- Tengo una defensa secreta, mister Wormold. Me intereso en la vida.

- Yo también, pero…

- A usted le interesa una persona, no la vida, y la gente se muere o nos deja…, lo siento, no me refería a su mujer. Pero si a usted le interesa la vida, nunca le defraudará. Me interesa la azulinidad del queso. A usted no le da por los crucigramas, ¿verdad, mister Wormold? A mí sí, son como las personas: se llega al fin. Puedo terminar cualquier juego de crucigramas en una hora, pero tengo un descubrimiento respecto a la azulinidad del queso que nunca llegará a una conclusión…, aunque uno, por supuesto, sueña con que llegue un momento… Algún día tengo que mostrarle mi laboratorio.

- Tengo que irme Hasselbacher.

- Debería soñar más, mister Wormold. La realidad en nuestro siglo es algo que no debe afrontarse.



Extracto de "Nuestro hombre en La Habana", de Graham Greene
.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Vendo pieles de gallina por calor de invernadero

jueves, 17 de diciembre de 2009
.

Hago de tripas corazón con cada prenda que me quito, con cada preludio de desnudez que espera a ser escondido bajo el edredón para huir del invierno. Las agujas del reloj marcando la tres de la mañana sacuden mi cuerpo al compás del segundero, y yo tiemblo en tantas direcciones que pierdo de vista si sigo perdida en Madrid o en el centro mismo de la estepa siberiana.

Pero robando el tiempo en cada movimiento fugaz logro alcanzar por fin la templanza que el otoño todavía guarda entre mis sábanas, y así, sin que mis pies fríos despierten a nadie logro acabar el día, tranquila y tibia, abrazando la almohada, guiando los párpados cerrados hacia tierras donde huele como huele todo cuando llega el tiempo de las cerezas. Y lejos ya de este vapor de invernadero siento como el cuerpo se precipita lento, lento… lento, pero inevitable y directo hacia el regazo de Morfeo.

Ya no quedan más pieles que agitar, ya sólo queda el sueño.
.

jueves, 21 de mayo de 2009

Corto y cambio

jueves, 21 de mayo de 2009
.
Ya ves, yo también soy de las que se cortan el pelo cuando quieren cambiar de vida. Y es que a veces parece que si no eres capaz de reconocer a la extraña del espejo no tienes por qué cargar con el lastre de sus circunstancias, con los errores pegados a la suela de unos zapatos demasiado incómodos como para caminar disfrutando de las vistas.

Así que aquí me tienes, mirándome a mi misma de reojo, no vaya a ser que los problemas me reconozcan y vuelvan a colarse entre el aire que respiro para aferrarse, cual piojo hambriento, al cuero cabelludo de mi alma.

Puede que no sepa muy bien adonde me lleva toda esta tontería, pero sé que hoy me siento un poco más ingrávida, más ligera, más etílica, más repleta de canciones de esas que me ponen la piel en pie. En pie de guerra. Una guerra de esas en las que sólo se muere por las cosas sin las cuales no merecería la pena seguir vivo.




Afortunadamente quedaban días de estos en los que hay que abrir los ojos para poder soñar. En los que no se necesitan golpes de perspectiva para crecer. En los que basta con dirigir la boca al cielo, y beber.

Ya ves, a veces… pasa.
.

martes, 12 de mayo de 2009

Somnolencias

martes, 12 de mayo de 2009
.
Nadie importante fue tan inexorable como lo son los sueños. Laberinto de ortigas donde perderse, donde amanecer con la miel en los labios y en las legañas. Lugar de ocio y de extravío en el que las entrañas no son más que el escenario de un teatro. Guión sin drama, frases sedientas llenas de bocas, impulsos que arrancan los postigos de las ventanas. Todo aquello de lo que tus ojos prescinden de día, aquí es donde tiene cabida, así que no busques razones, ni escrúpulos, ni peros, ni cuandos, hoy sólo quedaban salivas.



"No tienes cara, ni nombre, ni oficio ni beneficio. Eres sólo la sombra pegada a mi espalda, las manos que agarran, los dientes que arañan. Las balas arrancando a bocados el sudor de mi pecho. Un ladrón que esparce los pliegues de mi falda por el suelo.

No necesitas excusas, ni pides permiso. Tan sólo me atrapas, me cierras los ojos y me recuerdas que me sobran otros tres sentidos, y es que a fin de cuentas eres otra vez la noche implacable, cada “no” amordazado, los brazos que abrazan como un bolero. Resbalando siempre. Lento, lento… lento."





Qué bonito sería jugarse la vida, probar tu veneno.

Qué bonito sería arrojar al suelo la copa vacía...

.

martes, 31 de marzo de 2009

La ciencia del sueño

martes, 31 de marzo de 2009
.



- ¿Cómo lo hiciste? ¡Dorado está galopando de verdad!

- Bueno, es simplemente una aplicación de la teoría del caos. Control del azar. Cada pata tiene un motor y se mueve hacia detrás o hacia delante según el movimiento de la otra pata. Es como la vida, pero en versión simplificada.


La ciencia del sueño. Michel Gondry
.

miércoles, 14 de enero de 2009

En ese instante eléctrico

miércoles, 14 de enero de 2009
.
"Me gusta soñar con mis planes,
me gusta más que dormir.
Tramándolos mientras descansas,
soñando en canciones que haré para ti."



Y así con otra canción revoloteando en la cabeza me largo a mi iglú en busca de una fecha para los planes cien veces postergados. Deleitándome en la espera. Viviendo entre las sábanas los días que todavía no han tomado forma propia. Moldeando el mundo a mi antojo en ese instante eléctrico en el que todo me pertenece...
.

domingo, 28 de diciembre de 2008

Quizás, quizás, quizás

domingo, 28 de diciembre de 2008
.
"Nunca se sabe, quizá caiga una estrella."



¿Conoces a Joe Black?

viernes, 12 de diciembre de 2008

Réquiem por un sueño

viernes, 12 de diciembre de 2008
.
Juntamos otra vez
tu juego y mi razón, mi juego y tu razón.
Quedamos a las diez
para recuperar nuestro hilo conductor.

Y dices que no pasa nada, que el jet-lag no te afectaba,
y regresaste cantando, no te veré por un rato.
Y dices que no pasa nada, que yo lo necesitaba,
me tiro por la ventana de tu casa encantada.

Yo me comí las paredes, tú te empapaste en Granada
de la mirada urgente que te sonríe atontada.
La semana pasada no era lo que esperabas,
sólo fue un movimiento que hiciste fuera de tiempo.

Yo lo necesitaba, dices que no pasa nada,
que volar no te afectaba y yo
me guardo el corazón, me guardo el corazón.

No vuelvas a llamar si no es para decir
que todo está al revés.




El otro día me dio por ponerme a escuchar discos de Iván Ferreiro… Y te vi en las canciones, a ti que hace tanto que no te veía en ningún sitio…

Te despojé de tus encantos y sólo me quedaron un par de calaveras que ardieron por jugar con fuego. Al fin comprobé que las cenizas de la carne se las había llevado el viento, que ya no había sangre que bombeara los corazones, y todo se quedó tan calmo y vacío que se me evaporó el alma de la pena.

Pero es que la vida te lleva por caminos raros y a veces es necesario autoinmolarse para sobrevivir, aniquilar la mejor parte de uno mismo porque no es el momento apropiado. Tocar de nuevo un réquiem por las canciones que ya no dicen nada de ti.


Magia para evitar lo inevitable,
magia para olvidar lo fácil que se olvida
como por arte de magia.

Y hubo magia que borró todas las pisadas,
magia, dolía mucho y no fue nada,
magia en que todo acaba.
.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Historia de dos que soñaron

viernes, 21 de noviembre de 2008
.
Parece que Coelho no fue tan ocurrente como yo pensaba... He aquí un cuento que encontré hace no mucho tiempo.

Cuentan los hombres que hubo en El Cairo un hombre poseedor de riquezas, pero tan magnánimo y liberal que todas las perdió, menos la casa de su padre, y que se vio forzado a trabajar para ganarse el pan. Trabajó tanto que el sueño lo rindió debajo de una higuera de su jardín y vio en el sueño a un desconocido que le dijo:

-Tu fortuna está en Persia, en Isfaján; vete a buscarla.

A la madrugada siguiente se despertó y emprendió el largo viaje y afrontó los peligros de los desiertos, de los idólatras, de los ríos, de las fieras y de los hombres. Llegó al fin a Isfaján, pero en el recinto de esa ciudad lo sorprendió la noche y se tendió a dormir en el patio de una mezquita. Había, junto a la mezquita, una casa y una pandilla de ladrones atravesó la mezquita y se metió en la casa, y las personas que dormían se despertaron y pidieron socorro. Los vecinos también gritaron, hasta que el capitán de los serenos de aquel distrito acudió con sus hombres y los bandoleros huyeron por la azotea. El capitán hizo registrar la mezquita y en ella dieron con el hombre de El Cairo y lo llevaron a la cárcel. El juez lo hizo comparecer y le dijo:

-¿Quién eres y cuál es tu patria?

El hombre declaró:

-Soy de la ciudad famosa de El Cairo y mi nombre es Yacub.

El juez le preguntó:

-¿Qué te trajo a Persia?

El hombre optó por la verdad y le dijo:

-Un hombre me ordenó en un sueño que viniera a Isfaján, porque ahí estaba mi fortuna. Ya estoy en Isfaján y veo que la fortuna que me prometió ha de ser esta cárcel.

El juez echó a reír.

-Hombre desatinado -le dijo-, tres veces he soñado con una casa en la ciudad de El Cairo, en cuyo fondo hay un jardín. Y en el jardín un reloj de sol y después del reloj de sol, una higuera, y bajo la higuera un tesoro. No he dado el menor crédito a esa mentira. Tú, sin embargo, has errado de ciudad en ciudad, bajo la sola fe de tu sueño. Que no vuelva a verte en Isfaján. Toma estas monedas y vete.

El hombre las tomó y regresó a la patria. Debajo de la higuera de su casa (que era la del sueño del juez) desenterró el tesoro.

Gustavo Weil


PD: Para que veas que no eres el único al que le desmonto las historias...

.

martes, 18 de noviembre de 2008

Aunque tú ya lo sepas

martes, 18 de noviembre de 2008
.

Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo,
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes,
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuando te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.


Aunque tú no lo sepas. Luis García Montero



Y es que al fin y al cabo de todo se despierta y lo importante, lo que queda entonces son las medias sonrisas puestas al sol.

Por bonito que sea soñar, nunca lo será tanto como estar despierto...

jueves, 23 de octubre de 2008

Freud tendría algo que decir

jueves, 23 de octubre de 2008
.
No debo soñar contigo.

En realidad, ni siquiera quiero soñar contigo.

Pero esta siesta te has colado por las rendijas de mi ventana como el aire gélido de agosto, y no he sabido si apagarme yo o quemarte a ti.




lunes, 20 de octubre de 2008

Afterglow

lunes, 20 de octubre de 2008
.



"Siempre es conmovedor el ocaso
por indigente o charro que sea.
Pero más conmovedor todavía,
es aquel brillo desesperado y final
que herrumbra la llanura,
cuando el sol último se ha hundido,
nos duele sostener esa luz tirante y distinta.
Esa alucinación que impone al espacio
el unánime miedo a la sombra
y que cesa de golpe cuando notamos su falsía,
como cesan los sueños cuando sabemos que soñamos."


Jorge Luis Borges.