“Un dolor es una ocupación, puedes abandonarte a él sin ningún resentimiento. Es todo lo que tienes que hacer. Perseguir el dolor que viaja entre los nervios hasta el cerebro. Aislarlo ahí y vigilar después cada movimiento. Perseguir el efecto de los calmantes también, como la lluvia. Ver que se lleva a su paso, y ver que queda.”
Ray Lóriga
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