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lunes, 12 de julio de 2010

Ese loco bajito

lunes, 12 de julio de 2010
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Yo no sé a ti, pero a mi se me saltaron las lágrimas, de alegría, de pura tensión, de tantas ganas de ganar que habíamos acumulado. Está bien que de vez en cuando que una cosa tan sencilla como un balón pueda tener tanta poesía…


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lunes, 18 de mayo de 2009

Mario Orlando Hamlet Hardy Brenno

lunes, 18 de mayo de 2009
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… O simplemente Benedetti.

Hoy que sé que ya no habrá más palabras, he rebuscado entre los folios de mi cajón tus frases viejas y me han parecido tan intensas como el color de las paredes recién pintadas. Y es que cuando se siente fuerte, no hay tiempo ni muerte que valga. Será por eso que no he podido evitar dedicarte mi día, mis palabras, a cambio de los silencios que llenaste con las tuyas. Al menos por mi parte te ganaste la inmortalidad aquel día que me hiciste entender que todo puede perdonarse, menos no saber volar…



Extracto de la película El lado oscuro del corazón, de Eliseo Subiela





"No te quedes inmóvil
al borde del camino,
no congeles el júbilo,
no quieras con desgana;
no te salves ahora, ni nunca,
no te salves;
no te llenes de calma,
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo,
no dejes caer los párpados
pesados como juicios;
no te quedes sin labios,
no te duermas sin sueño,
no te pienses sin sangre,
no te juzgues sin tiempo.

Pero si, pese a todo,
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana,
y te salvas ahora,
y te llenas de calma,
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo,
y dejas caer los párpados
pesados como juicios,
y te secas sin labios,
y te duermes sin sueño,
y te piensas sin sangre,
y te juzgas sin tiempo,
y te quedas inmóvil
al borde del camino,
y te salvas, entonces,
no te quedes conmigo."
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miércoles, 25 de marzo de 2009

Femme fatale

miércoles, 25 de marzo de 2009
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Y siempre acabo volviendo a Wilde cual excéntrica sin vocación ni tiempo que perder. Pero es que hoy quería jugar a ser mujer fatal, ambiciosa y destructiva, y necesitaba un texto que bordarme en la piel.

Aunque sin saber cómo ni por qué los vientos de esta absurda primavera me han arrancado el adjetivo de fatal y me han dejado vacía y desnuda, supurando las lágrimas que no quise aprender a llorar.

Y así, una vez más acabo convertida en tragedia dulce y sangrante, en estrella del rock pasada de moda, en esa hoja en blanco que ve como por primera vez la vida le tatúa un “no”. Recordando que el papel de vencedora arde como el que más cuando las llamas le besan la piel…




“No has querido dejarme besar tu boca, Iokanaán. Pues bien, la besaré ahora. La morderé con mis dientes como si fuera un fruto maduro. Sí, besaré tu boca. Iokanaán. ¿Acaso no te lo dije? Ahora la besaré.

Pero ¿por qué no me miras, Iokanaán? Tus ojos, tan terribles, con aquel fulgor de cólera y desprecio, están ahora cerrados. ¿Por qué están cerrados? ¡Abre los ojos! Alza tus párpados, Iokanaán. ¿Por qué no me miras? ¿Es que acaso me temes, Iokanaán?

Y tu lengua, que era como una serpiente roja que destilara veneno, está ahora inmóvil y muda, Iokanaán, esta víbora roja que vomitó sobre mí su veneno. Es extraño. ¿Verdad? ¿Por qué está ahora inmóvil la víbora roja? No has querido saber nada de mí, Iokanaán. Me has rechazado. Me has dicho cosas infames. Me has tratado como a una cortesana, como a una prostituta, ¡a mí, la hija de Herodías, princesa de Judea! Pues bien, Iokanaán, yo vivo aún, pero tú has muerto y tu cabeza me pertenece. Puedo hacer con ella lo que quiera. Puedo arrojarla a los perros o hacer que sirva de pasto a las aves. Las aves devorarán lo que hayan dejado los perros...

[…]

¡Ah! ¿Por qué no me miraste, Iokanaán? Si me hubieras mirado, me habrías amado. Sé que me habrías amado, y el misterio del amor es más profundo que el misterio de la muerte.”


Salomé. Oscar Wilde
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martes, 24 de marzo de 2009

Más de un momento

martes, 24 de marzo de 2009
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"Y con la energía creadora llegaba el entusiasmo, los entusiasmos febriles de una mujer evidentemente insatisfecha para la que toda idea nueva anuncia el alborear de un nuevo dia y viceversa. Dado que las ideas que abrazaba eran triviales o le resultaban incomprensibles su fidelidad a tales ideas era correspondientemente breve y no contribuía en absoluto a llenar el vacío que dejaba en su vida la falta de logros y triunfos de Henry Wilt. Mientras él vivía en su imaginación una vida violenta, Eva, que carecía totalmente de imaginación, de hecho vivía violentamente. Se lanzaba a cosas, situaciones, nuevas amistades, grupos y encuentros con un abandono temerario que ocultaba el hecho de que carecia de vigor emotivo para persisitir más de un momento."

Wilt. Tom Sharpe
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viernes, 27 de febrero de 2009

Incandescente

viernes, 27 de febrero de 2009
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"El aire huele a pan,

los hornos están al rojo vivo,

tápame la boca, que voy a gritar.

La incandescencia no se puede explicar así, en frío."




Me encantaría poder decir a quien le robé este texto, pero ya sabemos que a mi memoria le gusta jugar al escondite conmigo. Así que hoy me tendré que resignar a quedar como una vulgar ladrona de palabras, que no encuentra el tiempo ni la manera de plasmar sobre esta hoja en blanco el torbellino de ideas que corren por sus venas.

Otro día más.

Y mejor, por supuesto.
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sábado, 14 de febrero de 2009

Entre Cernuda y piruletas

sábado, 14 de febrero de 2009
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Si los bits pudieran pronunciar la palabra amor, sería algo parecido a esto:


Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.


Luis Cernuda




PD: ¡Feliz San Valentín! Yo me largo a buscar otro saco rojo y solitario, que hoy con las piruletas no me basta. Ñam!
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sábado, 10 de enero de 2009

Hasta dejarme sin aliento

sábado, 10 de enero de 2009
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Báilame el agua. Úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto. Riégame de especias que dejen mi vida impregnada de tu olor. Sácame de quicio. Llévame a pasear atado con una correa que apriete demasiado. Hazme sufrir. Aviva las ascuas. Ponme a secar como un trapo mojado. No desates las cuerdas hasta que sea tarde. Sírveme un vaso de agua ardiente y bendita que me queme por dentro, que no sea tuya ni mía, que sea de todos. Líbrame de mi estigma. Llámame tonto. Sacrifica tu aureola. Perdóname. Olvida todo lo que haya podido decir hasta ahora. No me arrastres. No me asustes. Vete lejos. Pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo. Sangra mi labio con sanguijuelas de colores. Fuma un cigarro para mí. Traga el humo. Arréglalo y que no vuelva a estropearse. Échalo fuera. Crúzate conmigo en una autopista a cien por hora. Sueña retorcido. Sueña feliz, que yo me encargaré de tus enemigos. Dame la llave de tus oídos. Toca mis ojos abiertos. Nota la textura del calor. Hasta reventar. Sé yo mismo y no te arrepentirás. ¿Por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos. Yo te enviaré a los míos. Píllate los dedos. Los lameré hasta que no sepan a miel. Hasta que no dejen de ser miel. Sal, niega todo y después vuelve. Te invito a un café. Caliente claro. Y sin azucar. Sin aliento.


Báilame el agua. Josecho San Mateo
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miércoles, 10 de diciembre de 2008

Un café con sal

miércoles, 10 de diciembre de 2008
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¿Fue como beso o llanto?
¿Nos hallamos con las manos,
buscándonos a tientas,
con los gritos clamando,
con las bocas que el vacío besaban?

¿Fue un choque de materia y materia,
combate de pecho contra pecho,
que a fuerza de contactos
se convirtió en victoria gozosa de los dos,
en prodigioso pacto de tu ser con mi ser enteros?

¿O tan sencillo fue, tan sin esfuerzo,
como una luz que se encuentra con otra luz,
y queda iluminado el mundo,
sin que nada se toque?

Pedro Salinas




Analizándonos, divagando acerca de lo humano y lo divino, intuyéndonos tras las palabras, se pasan las horas sin llegar a ninguna conclusión. Tras muchos cafés, las noches en vela, los paseos y un par de cañas volvemos al punto de partida.

Pero, así de pronto, mientras cae la noche nos damos cuenta de cuánto hemos crecido, de cuánto hemos ganado, de que no necesitamos conclusiones porque tenemos intensidad, de que no hay un punto de llegada, sino una dulce caída en espiral.

Y pasito a pasito hemos sobrevivido, unas veces hablando mucho, otras callando demasiado. Pero enteros al fin y al cabo, menos grandes, pero más llenos.

Ya sé que dices que “siempre” no existe, pero te equivocas. Siempre estaré aquí.


domingo, 2 de noviembre de 2008

Capítulo 68

domingo, 2 de noviembre de 2008
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"Apenas el le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar la incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se epejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer una fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumo, los esproemios del merpaso en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposdos en la cresta del murelio, se sentían balpamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se relviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias."

Rayuela. Julio Cortázar


Dedicado a los que no vienen aquí en busca de obviedades.

lunes, 20 de octubre de 2008

Afterglow

lunes, 20 de octubre de 2008
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"Siempre es conmovedor el ocaso
por indigente o charro que sea.
Pero más conmovedor todavía,
es aquel brillo desesperado y final
que herrumbra la llanura,
cuando el sol último se ha hundido,
nos duele sostener esa luz tirante y distinta.
Esa alucinación que impone al espacio
el unánime miedo a la sombra
y que cesa de golpe cuando notamos su falsía,
como cesan los sueños cuando sabemos que soñamos."


Jorge Luis Borges.