Mostrando entradas con la etiqueta Placebo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Placebo. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de junio de 2009

311

viernes, 26 de junio de 2009
.

Yo en cambio me he olvidado de respirar, de mirar alrededor, de reflejarme en el espejo. Me he olvidado de andar hacia delante, de querer escuchar, de querer gritar. He perdido el norte por arrancar las agujas de las brújulas y aniquilarte en muñecos de vudú. Me he olvidado de recomponerme y me he encerrado para no permitir que nadie lo hiciera por mí, para que nadie me oyera aullar de rabia y dolor. Me he olvidado de dar la cara porque está demasiado triste para soportar la más mínima mirada de compasión. Me he metido debajo de las sábanas y he salido con sonrisa de póker para que todo pareciera estar bien. Pero no está bien. Todo esto no está bien porque siento el peso de las paredes apoyado sobre mi y veo los edificios caer tras mis pasos, y la bolsa de consejos precocinados no me da para compensar tanto melodrama y jugar a ser feliz.

De modo que habrá que esconderse en las canciones tristes para justificarse, en los oídos pacientes para mentir mejor, en las habitaciones oscuras para diseccionar las verdades y poderlas tragar. Habrá que fingir que puedo ser trivial, que sé cargar con mis errores para no destruir los castillos de naipes que por puro azar todavía se mantienen en pie. Habrá que dejar los dedos exhaustos de arañar teclas para poder empezar a apuntar en alguna dirección, porque el caso es que ahora mismo creo que me he olvidado de quien soy, de adonde voy…



.

martes, 26 de mayo de 2009

Protège-moi

martes, 26 de mayo de 2009
.



Sólo puedo decirte eso...
.

jueves, 2 de abril de 2009

The ashtray girl

jueves, 2 de abril de 2009
.



A pesar de que hablo de meses con flores y ráfagas de sol no logro encontrar las sonrisas que dejé olvidadas en las ilusiones que ya andan criando malvas. Me levanto cuando tropiezo, pero no siempre me quedan ganas de volver a correr, de volver a estrellarme. Me canso tanto… pienso demasiado… no quiero luchar más por cada migaja de felicidad, echo de menos aquellos “porque sí”, la alegría ingenua que no se afanaba en esconderse en los portales.

No tengo tiempo para esperar a ser feliz, porque no puedo dejar de crecer y de desangrarme en cada palabra, en cada verso que hoy no me pertenece, en cada esquina donde puse mis deseos, en cada avenida donde fueron aniquilados. Sigo huyendo hacia delante, pero no sé adonde voy, no sé apenas adonde quiero ir…

Así que me quedo congelada, esperando a que una estrella caiga del cielo, pero a veces pasa que no pasa nada y hay que inventarse la manera de sobrevivir a los días lánguidos. Esos que van perfilando futuras arrugas, empañando las gafas de sol, subiendo el volumen a la voz que sin saber cómo ni por qué últimamente me desgarra las entrañas.

Hoy no quedaba magia en Madrid, sólo demasiados espacios por llenar y esta canción que se ha apropiado de cada milímetro de mi piel…



.