viernes, 16 de abril de 2010

Through the window

viernes, 16 de abril de 2010
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There's nothing like the sun,
there's nothing like the sun,
through the window coming in.





There's nothing like the sun,
there's nothing like the sun,
and the sunlight on your skin...


Nickel chrome, Herman Düne
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miércoles, 14 de abril de 2010

Nadie

miércoles, 14 de abril de 2010
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Nadie debería cambiar a peor.

Nadie debería perder la fe.

Nadie debería juntar sus ganas y dejarlas escondidas en el cajón de los calcetines.

Nadie debería permitir que las cosas sean más feas y más tristes, ni siquiera en honor a la justicia. Ni siquiera por buscar el equilibrio, porque de poco vale una balanza equilibrada a la que le hemos tenido que quitar peso del lado de las cosas buenas, de la entrega infinita y desinteresada.

Nadie debería ceder ante el impulso de esta sociedad egoísta, que nos arrastra por el asfalto de la gran ciudad para quemarnos la piel, para arrancarnos las ganas de hacerlo mejor.

Nadie debería dejarse caer por el barranco de la comodidad y los corazones decepcionados porque en el instante en el que su espalda arañada toque tierra, todos comenzaremos a lapidar nuestra propia esperanza, y acabaremos por olvidar lo necesario que es hacer cada día algo que merezca la pena.

Nadie debería cambiar a peor… porque ese día, tú, yo y todos saldremos perdiendo.
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lunes, 12 de abril de 2010

De flores o de peces

lunes, 12 de abril de 2010
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De vez en cuando, rebuscando entre los textos viejos, esos que has leído mil veces, encuentras de pronto que hay uno que respira, que empapa con su aliento los cristales de una habitación azul. Y de ese modo las palabras densas, irrevocables empiezan a trepar por la espalda de aquellos dignos de sucumbir a los narcóticos que encierran…



“Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua.”


Rayuela, capítulo 7. Julio Cortázar
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lunes, 5 de abril de 2010

Alma

lunes, 5 de abril de 2010
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Ten cuidado, que las calles de invierno están llenas de trampas. Sedientas del calor, que anida como siempre en los pechos ajenos...
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domingo, 4 de abril de 2010

Matrioskas de arena y cristal

domingo, 4 de abril de 2010
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- ¿Sabes qué necesito yo? Tiempo, pero no para ahora, ahora ya es tarde. Necesito tiempo para meter dentro del tiempo que ya tuve. ¿Has visto que los músicos trabajan sobre un tiempo? ta, ta, ta, ta... Pero ellos pueden meter más notas cada vez allá dentro, yo necesito meter más notas dentro del tiempo que ya tuve y así volver a hacer las cosas que ya hice, digo... que haré.

- Tienes que dejar esta vida...

- Sí, ya sé, ya sé... pero es ella la que no me deja a mí.
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miércoles, 31 de marzo de 2010

Einmal ist keinmal

miércoles, 31 de marzo de 2010
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“El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores. No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero, ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma?. Por eso la vida parece un boceto. Pero ni un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro…”


La insoportable levedad del ser, Milan Kundera




Einmal ist keinmal. Lo que sólo ocurre una vez, es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.
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domingo, 28 de marzo de 2010

a.m.

domingo, 28 de marzo de 2010
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Perdona si te llamo a horas intempestivas, pero es que las almohadas no me abrazan como tú…
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viernes, 26 de marzo de 2010

Los clavos que no dejaban de arder

viernes, 26 de marzo de 2010
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Siempre que me descubro escuchando como una yonki esa canción de Placebo sé que algo anda mal, que una de esas pequeñas piezas que dejé colocadas en un equilibrio inverosímil acaba de caer y que de repente todo el conjunto empieza a peligrar.

Me siento de nuevo como una funambulista de la emociones, mirando al frente para evitar caer al abismo de las mejillas húmedas y las respiraciones entrecortadas. Me concentro en mantener quietas mis rodillas, en no dejar que se pongan a temblar, en intentar llegar intacta una vez más al final de la cuerda. Pero entonces las nubes de tormenta vuelven a formarse sobre mi cabeza para convertir el trigo en campos de ortigas, la seguridad en dudas pasadas e irreversibles, la estabilidad de mis pasos en ridículos interrogantes que boicotean mi camino.

Y entonces, como un niño asustado sólo puedo meterme entre las sábanas, acurrucarme fuerte, respirar suave, apretarme por dentro para no deshacerme, lavar mis pestañas de alambre. Prometerme que será la última…y esperar a que pase…
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domingo, 21 de marzo de 2010

El día que recordé que te llamabas Zape

domingo, 21 de marzo de 2010
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A veces pasa que te encuentras en mitad de una historia que parecía cerrada para ti y que se presenta una noche de sábado, cual improvisado plan, para darte con la alegría en las narices, para demostrarte cuanto valor tiene mantenerse a flote y nadar ciego hacia cualquier puerto en el que sentarse a charlar.

Y es que cuanto más tiempo pasa más siento que siempre hay algo que salvar en las malas experiencias, que siempre hay un punto positivo que sumar al marcador mientras limpias el polvo de tus rodillas magulladas. Y aunque a veces pasa demasiado tiempo hasta que alguien canta una canción, y ves como la chica del pelo rizado vuelve a sonreír como hace mucho que no lo hacía, es suficiente para saber que todo tiene sentido, que las aguas siempre vuelven a su cauce, frescas, rápidas, perfectas para esos días en los que la primavera vuelve a aflorar en las aceras de Madrid.



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viernes, 12 de marzo de 2010

Healing

viernes, 12 de marzo de 2010
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Me faltan tiritas para curarte el pasado, para venderte un futuro mejor en el que casi no creo ni yo. Me duele y me repara a la vez el hecho de verte desprotegido, mucho más desnudo que cuando te quitas la ropa, mucho más abierto en canal de lo que yo me atrevería a mostrarme jamás.

Me enternece esa entrega, porque las palabras difíciles son las que más cuesta regalar. Y siento envidia de tus frases claras, y quiero partir mis cerrojos, y saltarme mis propias murallas, pero siempre hay realidades que lo impiden, esas otras frases que me saben mucho más amargas, que quieren morir a medio camino entre tu garganta y mis oídos, pero que sobreviven siempre, crueles y directas, cubiertas por el amargo bálsamo de la verdad.

Pero a pesar de eso quiero elevarme con el tono de tu voz y bajar después reptando a tus caderas, enloquecer a las yemas de mis dedos mientras olvidan el pedazo de historia que me niego a admitir como propio. Por eso sigo entrenando a mis pies para que se mantengan pegados al suelo cuando haces que me ponga de puntillas para tocar el cielo de tu boca. Porque hay que admitir que la gravedad después de todo me ha anclado para no despegar, para no ir nunca más allá de las fronteras que trazan las siluetas de tu habitación.

Y sin embargo me repara quedarme enredada a las pompas de jabón que son algunas mañanas de domingo, acostumbrándome a este limbo de días impares, a esta existencia despegada y exquisita, al ambiguo sentimiento de no saber sucumbir más que a lo que dicta cada poro de mi piel.

Después de todo ya hemos aprendido a limpiarnos las heridas con alcohol, a acariciar cicatrices y a calmar la sed de los días fracasados entre salivas tibias. Por eso, cuando me hablas en la oscuridad y la confianza se vuelve algo más sólido que las historias hechas de algodón de azúcar sé que he ganado, que no sé qué, pero que después de los despieces internos y las reconstrucciones aceleradas al fin puedo bordarme una sonrisa de medio lado y quedarme dormida en mi lado de la cama, al menos por un rato…


"But I know from your eyes
and I know from your smile
that tonight will be fine,
will be fine, will be fine,
will be fine for a while..."



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miércoles, 10 de marzo de 2010

El circo de la mariposa

miércoles, 10 de marzo de 2010
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¿Te he dicho ya que el límite sólo está donde tú decidas ponerlo?

Dame unos minutos y te lo demostraré.





jueves, 25 de febrero de 2010

Dulce y caliente

jueves, 25 de febrero de 2010
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Dulce y caliente. Como el chocolate a la taza en mitad de una tarde de invierno. Como el olor amable de las tierras belgas. Como las caras conocidas durmiendo al lado de tu litera. Como la manera de arrancarnos a abrazos el frío de un febrero agridulce que acabó por convertirse en feliz.

Dulce y caliente. Como el tacto de las manos de los niños. Como el olor de lo cotidiano en un lugar inesperado encendiendo mi nariz. Como los aviones lentos y las conversaciones nocturnas, sin luz de cocina, sin lámparas ni candil.

Dulce y caliente. Como el pelo suelto ondeando junto al canal. Como el murmullo incesante de mi prisa por devorar los mapas. Como el terrón de azúcar que se escapó de tu boca para endulzar mi espalda.

Dulce y caliente. Como cuatro días pletóricos. Como los nombres propios que firmaban cuatro billetes de ida. Como una misma casa para volver. Como el punto de partida donde forjar un nuevo plan maestro.

Dulce.

Caliente.

Y sencillamente perfecto.




If there's no one beside you
When your soul embarks
Then I'll follow you into the dark
Then I'll follow you into the dark

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domingo, 14 de febrero de 2010

Struck

domingo, 14 de febrero de 2010
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Porque si hay un día para permitirnos una sobredosis de azúcar debe ser este.


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