miércoles, 19 de noviembre de 2008

Con nocturnidad y alevosía

miércoles, 19 de noviembre de 2008
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Puede que no te faltara razón cuando decías que me gusta hacer cosas de noche. No sé que tendrá la bombilla de mi flexo que me resulta más inspiradora que cualquier rayo de sol.

Leer, escribir, desgastar los cascos de tanto escuchar música, hablar durante horas por teléfono, todo cambia de color si tiene el reflejo del cielo negro sobre mi cabeza. Todo sabe un poco mejor, un poco más auténtico.

Además parece que en la noche nuestra parte más oscura se ve disimulada, se escapa para correr entre las sombras de las farolas, se lleva nuestras corazas y nos deja desnudos en los portales. Temblando un poco, silbando el viento de los días de octubre. Siempre un poco más cerca de la mañana que aquellos a los que sus despertadores acostaron hace horas.

Es posible, que todos se equivocaran y el día comience con el ocaso. ¿Por qué no?




martes, 18 de noviembre de 2008

Aunque tú ya lo sepas

martes, 18 de noviembre de 2008
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Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo,
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.

Y aunque tú no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero, curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes,
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuando te marchas.

Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir
entre la realidad y el pensamiento.

Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.


Aunque tú no lo sepas. Luis García Montero



Y es que al fin y al cabo de todo se despierta y lo importante, lo que queda entonces son las medias sonrisas puestas al sol.

Por bonito que sea soñar, nunca lo será tanto como estar despierto...

domingo, 16 de noviembre de 2008

Sans soleil

domingo, 16 de noviembre de 2008
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¿Quién dijo que el tiempo cura todas las heridas? Sería mejor decir que el tiempo cura todo menos la heridas. Con el tiempo, el dolor de la separación pierde sus límites reales. Con el tiempo, el cuerpo deseado pronto desaparecerá, y si el cuerpo que desea ha dejado ya de existir para el otro, entonces, lo que queda es una herida... sin cuerpo.

Samura Koichi

Extracto de Sans Soleil, de Chris Marker.

Exceso de vicio

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Volveré a los sitios dónde nunca estado.
Te diré las cosas que jamás he dicho.
Tiraré los sacos que pesaban demasiado
al lado del camino dónde apenas piso.

No tengas en cuenta cuando hablo demasiado porque siempre digo lo que nunca admito. Borra las palabras que hieren en exceso, aunque sólo sea en exceso de vicio. Seguiré leyendo a Aristóteles, tratando una vez más de encontrar el punto medio, ese que apenas crea que exista. Adicta como siempre a la cuerda floja. Adicta como siempre al miedo a las alturas.

Sin-sentido. Sin-sentido. Sin-sentido acabaré como siga bebiendo a este ritmo.



miércoles, 12 de noviembre de 2008

Expulsada al País de las Maravillas

miércoles, 12 de noviembre de 2008
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Un día de estos, en mitad de cualquier sueño, caeremos en picado al País de las Maravillas. Y allí la luna estará como hoy, bañada en lejía como las camisetas sucias y los calcetines desteñidos.

Y tras llantos, preguntas, setas alucinógenas y carteles sin direcciones, cansados de tanto despertar nos quedaremos allí para siempre. En el lugar dónde, por fin, lo delirante le ganó la partida a la cordura.

Por una vez dejará de importarnos la dirección de los caminos, y el sentido de las palabras se borrará en algún instante del aterrizaje.

Suerte en el viaje. Os espero allí.




Alicia, sortilegio de babia,
en el fondo del espejo.
Alicia ni supone, ni piensa
con la luna por cerebro
...

Alicia en su pensamiento
tirando del hilo de su enredo.
Alicia en el laberinto

sin minotauro, me llama: ¡Teseo!


Alicia es siempre tan breve
que ya ha terminado.
Alicia dice que te quiere
cuando ya te ha abandonado...

¡Alicia expulsada
al País de las Maravillas!
Para Alicia hoy, es siempre todavía.

Alicia viajando entre lunas,

de charla con musarañas
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Alicia tejiendo las nubes
con tela que nunca se acaba...

Alicia es siempre tan breve

que ya ha terminado.

Alicia dice que te quiere
cuando ya te ha abandonado


¡Alicia expulsada al País de las Maravillas!
Para Alicia hoy es siempre todavía...


Alicia. Enrique Bunbury

martes, 11 de noviembre de 2008

Textos robados

martes, 11 de noviembre de 2008
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Decía un poeta, que el amor se encuentra antes si se busca... Y yo le creí.

Busqué en cada cajón de mi casa.

Detrás de todas las esquinas.

En los armarios y en la nevera (por aquello de la caducidad...)

Busqué en los hospitales y en los autobuses, bajo los coches y alcantarillas. Y lo máximo que encontré fue suciedad...

Miré en los bolsillos, y entre pelusas y kleenex viejos, alguna moneda. Y nada más...

Dicen que el amor se encuentra antes sí se busca… Dicen, dicen, dicen y no es verdad.

Y ese poeta me defraudó. Lo siento mucho amigo, lo encuentran todos… pero yo no.

Y me descreí de aquel señor con flechas que atraviesan las fronteras. Si el amor, nunca ha creído en mi, ¿por qué tenía que hacerlo yo? Ni lo he tocado, ni lo he oído, no lo vi de cerca, ni lo probé. Jamás olí su aroma... ¿Por qué tenía que creer?

Dicen que el amor se encuentra antes si se busca. Quizá lo encuentres, si cuando buscas, sabes qué es...


Textos robados.
Pensamientos encontrados.

domingo, 9 de noviembre de 2008

No enciendas la luz

domingo, 9 de noviembre de 2008
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Entonces la ventana se abrió de par en par, como antiguamente, y Peter Pan entró por ella.

[...]

Era un niño todavía, mientras ella era una persona mayor. Se acurrucó al lado del fuego, y no se atrevía moverse. Se sentía culpable de ser ya una mujer.

-Hola Wendy- dijo él sin notar diferencia alguna, pues en aquella débil claridad el blanco vestido de la dama podía muy bien haber sido el camisón de dormir con el cual la vio por primera vez.

-Hola, Peter- dijo ella débilmente, empequeñeciéndose cuanto fue posible.

-Peter Pan- dijo ella temblando-, ¿esperas acaso que yo vuelva contigo?

-Naturalmente. Para eso he venido-.Y añadió con cierta severidad-: ¿Has olvidado que es la época de la limpieza de la primavera?

-No puedo ir-dijo excusándose-, me he olvidado de volar.

-Pronto te enseñaré otra vez.

-Peter Pan: no malgastes en mi el polvo de las alas de las Hadas.

Se habían levantado y un temor asaltaba ahora al niño.

-¿Qué es eso?-gritó estremeciéndose.

-Voy a encender la luz- repuso ella-, y entonces podrás verlo por ti mismo.

Casi por primera vez, que nosotros sepamos, Peter Pan se asustó.

-¡No enciendas la luz!-clamó.

Peter Pan. James M. Barrie


Si no quieres que te encuentren deberías cerrar mejor las ventanas Wendy.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Óyeme con los ojos negros

sábado, 8 de noviembre de 2008
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No te engañes, siempre habrá preguntas indiscretas y malas formas de sacar un tema. No me engaño, quizás tampoco encontraste una manera mejor.

Pero es que entre cervezas y confusiones me asusta que no encuentres mis verdades, aunque me aterra aún más no entender tus preguntas y que busques respuestas en las miradas ajenas. Así que mírame a los ojos y escucha cada palabra que nunca te diré. Porque no doy para más que para esta telepatía en código Morse.

Al final parece que lo que falló es que deberíamos haber aprendido a comunicarnos antes de aprender a herirnos. Y hablo en primera persona antes que en plural. Podré ser muda, pero todavía no estoy ciega.

Lo peor de todo esto es que, yo pretendo que me intuyas y tú te empeñas en que te grite mis pecados. Pero sabes que después de todo soy una optimista incorregible, así que creo que aprenderemos a entendernos, a quitarnos las vendas de los ojos y los labios y a querernos mejor.

Quizás no estuviera rara, quizás solamente estuviera equivocada.




“Explotaron las bolas de cristal y al futuro se lo olvidó andar,
y no te has enterado que esta vida no se puede rebobinar.
¿Cuántos cuellos se han roto al mirar atrás?
¿Cuánta ropa tendida cayó al mar?
Y tú en el aeropuerto preguntando: ¿Salen vuelos a Nunca Jamás?”

Luis Ramiro


viernes, 7 de noviembre de 2008

Ser o estar

viernes, 7 de noviembre de 2008
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Apática. Independiente. Variable. Despreocupada. Preocupante. Cabezota. Cortante. Autosuficiente. Borde. Abrupta. Inconsecuente. Irascible. Venenosa. Difícil. Glacial. Susceptible. Dañina. Hedonista. Defensiva. Ofensiva. Caústica. Injusta. Distante. Maniática. Displicente. Agresiva. Impuntual. Hiriente. Irritable. Irritante. Destructiva. Tóxica.


Ser o estar, esa es la cuestión. Sea cual fuere sólo espero que al mirarme en el espejo no me reconozca.

martes, 4 de noviembre de 2008

Ladrón de sábado

martes, 4 de noviembre de 2008
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Hugo, un ladrón que sólo roba los fines de semana, entra en una casa un sábado por la noche. Ana, la dueña, una treintañera guapa e insomne empedernida, lo descubre in fraganti. Amenazada con la pistola, la mujer le entrega todas las joyas y cosas de valor, y le pide que no se acerque a Paula, su niña de tres años. Sin embargo, la niña lo ve, y él la conquista con algunos trucos de magia. Hugo piensa: «¿Por qué irse tan pronto, si se está tan bien aquí?» Podría quedarse todo el fin de semana y gozar plenamente la situación, pues el marido -lo sabe porque los ha espiado- no regresa de su viaje de negocios hasta el domingo en la noche. El ladrón no lo piensa mucho: se pone los pantalones del señor de la casa y le pide a Ana que cocine para él, que saque el vino de la cava y que ponga algo de música para cenar, porque sin música no puede vivir.

A Ana, preocupada por Paula, mientras prepara la cena se le ocurre algo para sacar al tipo de su casa. Pero no puede hacer gran cosa porque Hugo cortó los cables del teléfono, la casa está muy alejada, es de noche y nadie va a llegar. Ana decide poner una pastilla para dormir en la copa de Hugo. Durante la cena, el ladrón, que entre semana es velador de un banco, descubre que Ana es la conductora de su programa favorito de radio, el programa de música popular que oye todas las noches, sin falta. Hugo es su gran admirador y. mientras escuchan al gran Benny cantando Cómo fue en un casete, hablan sobre música y músicos. Ana se arrepiente de dormirlo pues Hugo se comporta tranquilamente y no tiene intenciones de lastimarla ni violentarla, pero ya es tarde porque el somnífero ya está en la copa y el ladrón la bebe toda muy contento. Sin embargo, ha habido una equivocación, y quien ha tomado la copa con la pastilla es ella. Ana se queda dormida en un dos por tres.

A la mañana siguiente Ana despierta completamente vestida y muy bien tapada con una cobija, en su recámara. En el jardín, Hugo y Pauli juegan, ya que han terminado de hacer el desayuno. Ana se sorprende de lo bien que se llevan. Además, le encanta cómo cocina ese ladrón que, a fin de cuentas, es bastante atractivo. Ana empieza a sentir una extraña felicidad.

En esos momentos una amiga pasa para invitarla a comer. Hugo se pone nervioso pero Ana inventa que la niña está enferma y la despide de inmediato. Así los tres se quedan juntitos en casa a disfrutar del domingo. Hugo repara las ventanas y el teléfono que descompuso la noche anterior, mientras silba. Ana se entera de que él baila muy bien el danzón, baile que a ella le encanta pero que nunca puede practicar con nadie. Él le propone que bailen una pieza y se acoplan de tal manera que bailan hasta ya entrada la tarde. Paula los observa, aplaude y, finalmente se queda dormida. Rendidos, terminan tirados en un sillón de la sala.

Para entonces ya se les fue el santo al cielo, pues es hora de que el marido regrese. Aunque Ana se resiste, Hugo le devuelve casi todo lo que había robado, le da algunos consejos para que no se metan en su casa los ladrones, y se despide de las dos mujeres con no poca tristeza. Ana lo mira alejarse. Hugo está por desaparecer y ella lo llama a voces. Cuando regresa le dice, mirándole muy fijo a los ojos, que el próximo fin de semana su esposo va a volver a salir de viaje. El ladrón de sábado se va feliz, bailando por las calles del barrio, mientras anochece.

Gabriel García Márquez



PD: Dudo que exista un plan mejor en el mundo que una cena con crepes y sangría. Ahhh, y con compañía de la buena, claro!

lunes, 3 de noviembre de 2008

El equilibrio es imposible

lunes, 3 de noviembre de 2008
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¿Dónde está el camino de baldosas amarillas? ¿Dónde la tierra de Oz? ¿Dónde queda ese lugar donde para regresar a casa sólo hace falta un golpe de tacón?

Si los caminos estuvieran marcados de brillantes colores quizá no estaríamos tan perdidos. O tal vez si, puede que este afán por ver los terrenos inexplorados nos hubiera llevado lejos de los senderos definidos. Ver más allá tiene un precio, lo complicado es calibrar si seremos capaces de pagarlo.

Entretanto aquí seguimos, caminando en círculos, afilando los colmillos por si encontramos una buena presa en el camino. O una presa de cualquier tipo, ya sabemos que el hambre distorsiona los sentidos. Intentando mantener el tipo mientras seguimos subidos en la cuerda floja, apretando las rodillas, porque en alta mar no hay redes ni salvavidas que eviten que te partas la crisma. Bueno, quizás tengas suerte y te rescate algún petrolero… aunque no sé que es peor.

Siempre eligiendo entre apostar y una casa caliente… Y yo me estoy muriendo de frío. Y tú también. Pero en fin... sigamos jugando, que es gratis y hay crisis.


domingo, 2 de noviembre de 2008

Capítulo 68

domingo, 2 de noviembre de 2008
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"Apenas el le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar la incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se epejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer una fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente sus orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, la esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumo, los esproemios del merpaso en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposdos en la cresta del murelio, se sentían balpamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se relviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias."

Rayuela. Julio Cortázar


Dedicado a los que no vienen aquí en busca de obviedades.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Huesos y memorias

sábado, 1 de noviembre de 2008
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Huesos y memorias, eso es todo lo que a veces nos deja la vida de las cosas que queremos. Pero qué le vamos a hacer si el tiempo no entiende de compasión, si el cuerpo no entiende de eternidad…


No sabes cuanto te he querido.
Olvidarte es saber que no hay forma.
Ahora tengo que aprender a desnombrarte,
con los ojos más que con la boca.

Has cambiado mi forma de mirar,
has cambiado el sentido de las calles
Caminar sin ti, no es del todo andar
has llenado los semáforos de sangre.

No me moriré, pero ya verás,
como no sabré esquivar los vientos que te nombran.
No me cansaré, de pensar que estás,
a mi lado pero no como una sombra.

[...]


No sabes cuanto te he querido. Paco Bello